- Otros formatos de base de datos:
Los excelentes programas (comerciales o no) de que disponemos para gestionar bases de datos de ajedrez, como
ChessBase, Chess Asistant o
Scid, disponen de formatos propios (el ejemplo más conocido es el .cbh y ficheros asociados de ChessBase) para tratar las partidas, más eficientes que el PGN en el trabajo interno de la aplicación.
Los ficheros en PGN son texto sin más, y no ficheros binarios, lo que los hace sencillos de manejar y editar (sin más, podemos copiar y pegar partidas con un editor de texto "plano", como el bloc de notas), pero lo más importante es la condición de PGN de estándar de hecho.
- ¿Qué es eso de un estándar?
En la industria (salvo en la informática, en la que Bill Gates hace lo que le da la gana y nos impone sus Words, sus Windows o
su infecto navegador) es imprescindible que los productos se ajusten a unas condiciones normalizadas: por ejemplo, imaginemos que cada fabricante mecanizara tornillos de diámetro variable dentro de cada caja, o que un navegador interpretara mal adrede las normas establecidas para páginas web (
perdón, que esto sí que ocurre...)
Pues bien, como PGN es el estándar para intercambiar información sobre partidas de ajedrez,
todos los programas de ajedrez pueden interpretarlo, e importar y exportar así las partidas en PGN. En cambio, si enviamos partidas por e-mail en formato de ChessBase
obligamos al receptor a tener instalado el ChessBase o, como mínimo, la demo ChessBase Light. Si os fijáis, hasta la web de ChessBase ofrece las
partidas para descarga en PGN...