Lasker no fue precisamente un ejemplo de defensa frecuente del título ni de elección de rivales fuertes durante su largo reinado (por ejemplo, evitó matches frente a Rubinstein o Maroczi), lo que hace más curiosa la hiperactividad del gran campeón durante 1910, año que empezó enfrentándose al durísimo Carl Schlechter, un jugador prudente y muy difícil de ganar... tanto que el match terminó en empate.
Viena y Berlín, 7-I al 10-II de 1910
| Lasker | ½ | ½ | ½ | ½ | 0 | ½ | ½ | ½ | ½ | 1 |
| Schlechter | ½ | ½ | ½ | ½ | 1 | ½ | ½ | ½ | ½ | 0 |
El contrato firmado por los jugadores nunca se hizo público, y los historiadores han discrepado sobre sus cláusulas. La versión de Kasparov en "Sus grandes predecesores", que me parece la más razonable, indica que Schlechter debía ganar con una diferencia de dos puntos, y que si sólo obtenía uno de ventaja el match finalizaba en empate, lo que seguramente hubiese supuesto la disputa de un nuevo match. Bajo esta óptica se entiende mejor la apasionante 10ª partida, en la que los dos rivales jugaron a ganar como posesos...
El próximo día revisaremos alguno de los momentos críticos del emocionante duelo.