martes, 31 de diciembre de 2013

Bernal hace 25 años (I)

Otras veces he aprovechado el último día del año para hacer balance de nuestro ajedrez, pero hoy no tengo ganas de desilusionarme aún más y prefiero refugiarme en mi infancia ajedrecística, que si hacemos caso a Rilke no deja de ser la verdadera patria de este blog.

En 1988 dí un gran paso adelante en mi juego, y sobre todo en mis resultados. Empecé el año con un excelente resultado en el Open de Reyes de Zamora, una gran fiesta del ajedrez a la que tristemente sólo quedaba una edición más. Hace 25 años no se había construido ni un solo metro de autovía en la provincia de Salamanca, y mi padre tenía que hacerse 100 Km de ida y otros 100 de vuelta por carreteras  infames desde el pueblo salmantino de mi madre hasta Zamora. Finalicé el torneo con 6/9, tablas contra Mario Gómez y el difunto GM cubano Guillermo García y una victoria sobre Estremera que ya subí en su día al blog. Si eres joven quizá te asombre saber que no saqué bloque de Elo FIDE, ya que no jugué contra ningún otro 'elado', pero entonces el ranking empezaba en 2200, y jugadores como Velasco, fan nº 1 del torneo zamorano y entonces cerca del top 50 español, no estaban en la lista. 

Ya en Cantabria, conseguí ganar los regionales absoluto y juvenil tras mis segundos puestos del año anterior, lo que me permitió viajar por primera vez a campeonatos de España individuales. En el Absoluto faltaron Alejandro y Rivera, pero el torneo resultó muy fuerte, y creo recordar que mi victoria fue una sorpresa relativa. He buscado sin éxito las partidas de estos torneos en mis bases de datos, y no sé si guardaré aún las planillas.... 

El Juvenil se disputó en Melilla; aún no había cumplido los 17 y nunca había viajado solo, así que recuerdo como si fuera ayer mis primeros vuelos, la ciudad, tan diferente a las que conocía (Santander y Salamanca), la excursión a Marruecos, los bares en los que la juventud astur-vasca introdujo el calimocho, mis primeras experiencias discutiendo las condiciones de un torneo (la comida era pésima, dijera lo que dijera Muela) o la acojonante densidad de militares/m3. Empecé el torneo como un tiro y con 3/3 era líder en solitario, pero San Segundo me derrotó de modo convincente en la 4ª ronda y, quizá cansado de tantas emociones, no conseguí ganar (ni perder) ninguna otra partida. Quizá os interese el remate de mi victoria sobre Juan Mellado, en la que aproveché el juego posicionalmente arriesgado del futuro MI catalán (y ahora andorrano) para llegar a un final muy superior:

 (CONTINUARÁ)

1 comentario:

Eusebio Rubio dijo...

Solo quiero decir que unaño Julio Velasco ganó el torneo de Zamora. No recuerdo cual, debió ser a finales de los 70, pero no estoy seguro.
Creo que todavía tengo el recorte que apareció en la columna de ajedrez de El País.
¡Joer que tiempos! ¡Joer que carreteras!